Hanal Pixán 2015

Dentro de nuestra costumbre y cultura, cuando las personas dejan este mundo, su alma sigue presente, y en estos días que comprenden del 31 de Octubre al 2 de Noviembre, las animas regresan a sus casas para “saborear” los platillos que sus familiares les han preparado. Los fieles difuntos arriban a su cita anual con familiares y amigos, para ser honrados y recordados después de haber recorrido el camino que una vez se los llevó, pero que ahora los conduce al “Hanal Pixán”. 

Se acostumbra acudir a los camposantos o lugares donde yacen sus restos y con esto, se les traza el camino para que regresen a sus casas para estas fechas especiales.

El “Hanal pixán”, o comida de las ánimas, es una tradición del pueblo maya que se lleva al cabo para recordar de una manera especial a los amigos y parientes que se adelantaron en el viaje eterno.

El primer día se dedica a los niños, el segundo día, 1 de noviembre, está dedicado a los adultos muertos y el tercer día se aplica una misa dedicada a las ánimas, por lo general en el cementerio de la población. Se acostumbra, principalmente en el interior del Estado, que los niños usen durante esos días una cinta de color rojo o negro en la muñeca derecha, a fin de que las ánimas no se los lleven.

La tradición incluye varios ritos, pero el principal consiste en poner una mesa que funciona como altar, donde se coloca comida típica de la temporada: atole nuevo, mucbipollos, jícamas, mandarinas, naranjas, dulce de papaya, coco y pepita, tamales de espelón y “vaporcitos”, todo eso adornado con veladoras, flores, ramas de “ruda” y las fotografías de las personas fallecidas. Las ofrendas para los niños difuntos se colocan en un altar decorado con un mantel bordado en tonos alegres, juguetes y comida de su preferencia, como chocolate, tamales, “pibes”, dulces, frutas de la temporada, atole nuevo y yuca con miel, y se adorna con flores de “xpujuc” (de tipo silvestre y color amarillo), “xtés” en color rojo y “virginias”.

En National Soft, al ser una empresa 100% yucateca, incentivamos a nuestros colaboradores a continuar con estas tradiciones, impulsando las costumbres de antaño. Por este motivo,en nuestra oficina Matriz se realizo un altar de muertos con la participación y apoyo de varios miembros del equipo. También se realizo una deliciosa convivencia en la cual se degustaron los típicos “Pibes”

La tradición dicta que estos días, las casas deben estar siempre limpias y sin trabajo pendiente. Se cree que si algo faltó por hacerse, las ánimas llegarán y realizarán el trabajo pendiente, lo que sería un descortesía. También se acostumbra amarrar a los animales de la casa, porque podrían ver a las ánimas e impedirles el paso hacia el altar. No se caza en esos días, ni se costura, pues se cree que los disparos pueden asustar a las ánimas o bien coser su piel.

El día de los niños se pondrá, además de los alimentos y los dulces, juguetes. El segundo y tercer día se ponen en la mesa comidas y bebidas, así como aguardiente y cigarros si es que los muertos que se recuerdan acostumbraban comer determinados guisos, beber o fumar. Como se verá, el principal elemento de este ritual son los alimentos, cuyos nombres son palabras de origen maya


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